miércoles, 22 de octubre de 2014

Historia de vida de Doña Isabel Brenes

Doña Isabel Brenes tiene 81 años, ella nació el primero de diciembre de 1932, la segunda de 16 hermanos aunque cuatro murieron antes de llegar a grandes,  pasó sus primeros años de vida en la finca la Anita en Orosi. En sus años de escuela recuerda que solamente habían dos grupos con no más de 8 estudiantes y sus respectivos profesores  “Don miguel “y “doña Julita”, llegó sus estudios hasta sexto grado de escuela.
Su padre era el mandador del beneficio de la finca la Anita, finca que era cafetalera y contaba con una lechería, pero a “doña chave” nunca le gusto hacer esa clase de trabajos. Luego se mudaron a un nuevo hogar cerca del balneario los patios.
Doña Isabel nos recuerda un pasaje oscuro de la historia, en 1948, la guerra entre calderonistas y figueristas fue horrible, recuerda cuando raptaban a personas en plena luz del día, para encarcelarlos, y esto era pan de todos los días, todos tenían que pasar ocultándose para no ser atrapados, todos en el pueblo lo pasaban muy mal, recuerda que todos los peones de la finca se ocultaban dentro de la casa o en una piscina, donde ponían sus colchones y se veían  obligados a dormir ahí, para no ser capturados ,eran épocas horribles, donde los alimentos escaseaban y se vivía con constante temor.
Para  1949 todo parecía mejorar. A los 17 años, Isabel se casó con Don José, y se mudaron a la hacienda la Troya, de don Fernando Madrigal, fue en ese lugar donde vivió  por más de 20 años.
Posteriormente su esposo consiguió un mejor trabajo como administrador de una de las fincas de “los iraníes” que poseían muchas fincas como tapanti, a costa de esto, doña Isabel y su marido tuvieron que dejar su hogar en la Troya y se pasaron a vivir en Orosi centro, ya tiene un poco menos de 40 años de vivir en ese lugar.
Tiene 8 hijos, dos mujeres y 6 varones, todos ellos ya son adultos de más de 50 años, tres de sus varones no querían estudiar o no terminaron sus estudios y se dedicaron a trabajar en el campo, el resto de los hijos son egresados del colegio San Luis Gonzaga.
Recuerda que tuvo una niñez muy bella, con unos padres bastante afectivos, recuerda que su madre les llamaba la atención a todos los del vecindario.
Piensa que el pueblo de orosi es un lugar muy seguro, y se vive muy bien y tranquilo, aunque hay de todo, como drogadictos e indigentes como en todo lugar, pero fuera de eso es un lugar precioso, con lugares turísticos  admirables como la reserva forestal tapanti y los balnearios. Recuerda que cuando visitaba tapanti siempre iba a almorzar cerca del rio Macho. 
Entre sus anécdotas recuerda que de sus 12 hermanos,  ella era quien siempre iba a comprar el comestible. A diferencia de su hermana mayor, a ella no le gustaba realizar trabajos de campo, así que ella prefería trabajar en la casa de los Esquivel (la familia del dueño de la finca). A pesar de eso recuerda que en el pasado, a todos los vecinos les gustaba coger café, a diferencia de la actualidad donde nadie quiere dedicarse a eso.
También contrasta en la forma de ser de los padres, pues ella nos cuenta que los padres, a pesar de amorosos, eran más estrictos, pues afirma que los de hoy en día, son más permisivos. También nos relata la forma de pensamiento machista en la sociedad, pues los padres de antes les heredaban sus tierras solamente a los varones, las mujeres no heredaban dicho terreno pues consideraban que ellas no lo iban a utilizar mucho tiempo, ya que se casaban a muy temprana edad. Ella recuerda que su marido no estaba muy feliz de haber tenido dos mujeres, a diferencia de cuando nacieron los seis varones. Además recuerda que a los hombres no se les enseñaba a hacer oficio, pues ese no era su “rol”.
Doña chavela se califica a ella misma como una mujer muy tranquila y contenta, a pesar de padecer de depresiones, ella no se molesta en calentarse la cabeza con los problemas cotidianos, se considera una madre amorosa y permisiva, pues su esposo era muy exigente con sus hijos y ella consideraba injusto ser igual con ellos.
Vive actualmente con su sobrina y en las noches su nuera es quien le hace compañía, pues hace dos años, su marido falleció.
Ella es parte de un grupo del adulto mayor, donde más de 30 adultos se reúnen semanalmente para hacer distintas actividades como manualidades o fiestas, a ella le gusta pasar tiempo con ellos pues, como ella dice “ ahí se vacila mucho”. Y ella no cambia el pasar su tiempo ahí por nada del mundo.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Historias de vida: Don Evaristo, el "sobador" del pueblo.


Don Juan Evaristo Gómez Torres, quien el próximo 22 de Octubre cumplirá 79 años y 54 de casado, padre de 6 hijos, recibió muy amablemente a un grupo de compañeros del curso de Seminario de Realidad Nacional II, para relatarnos su historia de vida. Don Evaristo es nativo de Palomo, sin embargo, ha dedicado la mayor parte de su vida a trabajar en Orosi, donde reside actualmente.
La niñez de Don Evaristo nos lleva a su etapa escolar, donde tuvo que abandonar sus estudios a la mitad del tercer año debido a que lo que ganaba su papá no daba abasto para mantener a toda la familia (una familia de 14 integrantes, donde él uno de los mayores). Así que se dedicó a ayudar a su papá en la agricultura, profesión a la que se dedicó por 59 años, sin embargo, dejó de practicar la agricultura porque él dice que “para trabajar hay que hacerlo con amor” y él pensaba que su ciclo había terminado. Don Evaristo piensa que es importante transmitir el conocimiento a los demás, sin embargo, no quiso transmitirle el mismo a sus hijos, aunque permitía que le ayudaran de vez en cuando. Otras profesiones que ha ejercido se encuentran la carpintería, albañilería, barbería, música, fue ampliamente conocido en la comunidad como el “sobador” practica que aprendió gracias a 2 de sus tíos, ya que estos querían mantener el legado y por ultimo, se dedicó a ser el sacristán de la Iglesia de Orosi.
En estos últimos años, debido a su avanzada edad, se ha dedicado a la creación de artesanías, las cuales vende.
Don Evaristo junto a sus artesanías.
Don Evaristo junto a las artesanías que hace y vende.

Niños y niñas de la comunidad de Orosi aprenden a sembrar diferentes productos gracias al programa de becas taller del Ministerio de Cultura y Juventud.


El pasado jueves 25 de setiembre 2014, parte de los estudiantes del curso de Seminario de Realidad Nacional II: Patrimonio Cultural impartido en la Universidad de Costa Rica, específicamente en el Recinto de Paraíso, realizaron la primera visita a la Casa del Adulto Mayor en la urbanización Orokay, en Orosi de Cartago, en el cual niños y niñas de la comunidad adquieren conocimientos en la siembra de distintos productos agrícolas. Esto es gracias al programa de becas taller del Ministerio de Cultura y Juventud.

Antes de la 1:30 pm, comenzaban a apersonarse al lugar niños de diferentes edades, aproximadamente entre los 9 y 12 años, los cuales de una forma muy enérgica corrían alrededor de la Casa como si no existiera el cansancio. Poco a poco fueron perdiendo el miedo hacia el grupo de estudiantes, hasta ese momento desconocidos, empezando a entablar una amena conversación con preguntas como: ¿Ustedes qué estudian? ¿Cuántos años tienen? ¿Dónde viven? Todo esto con el fin de empezar a conocernos mejor.

Minutos después, se abrieron las puertas de la Casa del Adulto Mayor, pero para ese momento ya la lluvia se empezaba a hacer presente de una forma fuerte y abundante. Los niños se empezaban a poner inquietos, con la esperanza de que la lluvia cesara y poder empezar con las labores. 

Cultivos realizados por los niños
Parte de los cultivos que se realizan en el lugar.

Mientras se esperaba, se le consulto a varios niños cuáles son sus expectativas o por qué asisten a dicha actividad, las respuestas fueron variadas, pero la mayoría concordaba en que querían aprender a sembrar, uno de ellos respondió: “Yo vengo porque quiero aprender a sembrar, yo he visto como cogen café y siempre he querido aprender”.
Otra de las preguntas que se les hizo fue por medio de quién se dieron cuenta de la realización de esta actividad y ahí empezó una “discusión” entre quién había invitado a quién, ya que finalmente se logró ver que entre los niños se cuentan de la actividad y al mismo tiempo invitan a otros amigos, por ejemplo de la escuela, a como ellos mismos dijeron, “las clases de sembrar”.

Pero entre todos estos niños y jóvenes, resaltaba una persona, el encargado de transmitir todos sus bastos conocimientos agrícolas a los niños, Don Uber Gómez Gutiérrez, señor de 74 años, con quién se tuvo la breve oportunidad de hablar, entre sus comentarios nos hizo ver su deseo de que todos estos niños aprendieran lo básico de cultivar con el fin de que la tradición no se pierda y al contrario, se transmita de generación en generación, ya que como él dijo “ya somos pocos los que quedamos”.

Don Uber explicando a los niños
Don Uber hablando con los niños.

Después de un par de horas de esperar, la lluvia no acabó y lastimosamente no se pudo trabajar en los diferentes cultivos que estos niños han venido realizando en los días jueves de las últimas semanas. Se espera que en la próxima visita las condiciones climatológicas permitan trabajar de la mejor manera y así continuar con este proceso.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Creditos

Este blog fue realizado gracias a la colaboración de las siguientes personas las cuales con su trabajo y conocimiento han hecho de este proyecto una realidad:

Doña Janeth Gonzales

Doña Isabel Brenes

Don Odir Gutierrez

Don Juber Gómez Gutierrez

Don Agustín Sánchez Guevara

Don Evaristo Gómez Torres

Y al trabajo de los estudiantes y profesor de la Universidad de Costa Rica recinto de Paraiso:

Profesor:

Kenneth Carvajal Maykall

Alumnos:

Albert Gabriel Calderón Alvarado

Daniel Nuñez Solano

Dennis Amoreti Contreras

Jorge David Quirós Gómez

Leonardo Gómez Rodríguez

Ronald Segura Brenes